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Mariana Figueroa 02 octubre 2002
Vestidos de negro y formando una fila al pie del altar eclesial,
los integrantes del ensamble de música medieval Perotinus Schola Cantorum dejaron salir sus voces para mostrar la
sublime expresión de la oración cantada y al mismo tiempo contribuir a forjar una cultura de paz y prosperidad en
la niñez, a través del arte.
El concierto de Canto Gregoriano que el ensamble dirigido por Oscar O. Mascareñas ofreció en la Parroquia del
Sagrado Corazón de Jesús, constituyó la primera actividad que, para recaudar fondos, realizó la asociación La
Paz comienza por los Niños, A.C. fundada por Narcedalia Lozano.
La agrupación integrada por 140 jóvenes voluntarios de la UDEM, UANL, UR, Cedim y Arte, A.C. cultiva la cultura
de la paz en más de 200 niños, algunos huérfanos, con diversas actividades, entre ellas, las clases de música, por
lo que los recursos reunidos serán destinados a la compra de instrumentos.
Con la interpretación de "Domine Refugium", música de entrada a la misa de la primera semana de Cuaresma, inició
el concierto que estuvo enmarcado por los ángeles que resguardan la figura del Sagrado Corazón de Jesús al centro
del altar y los contornos arabescos que adornan la parroquia de altas cúpulas.
Las composiciones de los siglos del 10 al 14 comenzaron a desfilar por los oídos de los asistentes, quienes
escucharon algunas especialmente conmovedoras como "A madre de Jesucristo", en la que intervino con el violín
Cristina Quintanilla, y "O Cruor Sanguinis", en la que la cantante Carmen Escoto hizo vibrar el templo con sus
agudas y bien encaminadas disertaciones vocales.
La música polifónica y monofónica halló buenos emisarios en las seis voces masculinas, una voz femenina y dos
instrumentistas que conforman el ensamble, cuyo joven director es maestro en Artes de Canto Gregoriano por la
Universidad de Limerick, Irlanda.
La emoción que deriva de este estilo musical, cuyo nombre se debe al Papa Gregorio el Grande elegido en el 590,
a quien se atribuyen arreglos y composiciones del repertorio musical de la antigua música eclesiástica; fue
manifestada de forma clara e impetuosa por los ejecutantes, la mayoría de ellos muy jóvenes.
"Quo Vadis", pieza en la que Mascareñas interpretó un emotivo solo y "Polorum Regina" en la que se realizó un
juego de voces entre el director y el coro fueron algunas de las piezas que acompañaron el concierto, que llegó
a su jubiloso final con un espíritu de avivamiento vertido en "Cuncti Simus", pieza que trajo una gran ovación
y el fin de la velada musical.
Si desea apoyar esta asociación que trabaja en pro del desarrollo de pequeños de Casa Paterna La Gran Familia,
DIF Gonzalitos, Casa Hogar Douglas y Colegio Hermanas Antonia y María, o quiere integrarse como voluntario, puede
escribir al correo electrónico lapazcomienza@yahoo.com, o visitar la página www.lapazcomienza.com
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